Esta serie ofrece un análisis teológico exhaustivo que refuta el concepto de libre albedrío, entendido como la capacidad de elección autónoma, y a la vez afirma la soberanía absoluta de Dios. Explica que Adán y Eva fueron creados en rectitud original con una voluntad libre pero dependiente, y su caída fue resultado de una tentación externa que prometía una autonomía ilusoria, lo que causó la esclavitud de la voluntad al pecado. Esta desobediencia produjo la depravación total de la humanidad, que perdió toda capacidad para buscar a Dios, aunque retiene una conciencia activa que asegura la responsabilidad moral.